Muchacho me la estoy dando de escritor que les parece mi cuento , aquí les va...
NO HAY PEOR SORDO, QUE EL QUE NO QUIERE OIR
El viejo en su casa solo estaba,
y a pesar que no escuchaba casi nada,
hacia su vida cotidiana,
que era levantarse por la mañana,
encender su brasero,
para tomar su té casero.
Se entretenía con su huerto de verduras,
y aunque la vida se le hacia dura,
no tenia mayor queja,
a pesar de echar de menos a su vieja,
que se le había ido con el Divino,
y por gustarle mucho el vino,
se la llevó al manejar descuidado,
no teniendo a nadie más a su lado.
Un día llego un señor,
golpeándole con fuerza el portón,
y aunque poco oía, a la entrada llegó,
- Quien es Ud. -le preguntó.
- Soy un gran vendedor.
- No necesito – le dijo- un contador,
si solo tengo una mesa y un colchón,
además de ser un hombre jubilado.
- Es que Ud. – contestó -no me ha escuchado,
mis servicios son de vender.
- Ahhh, adelante pase usted.
Entonces dígame ¿que el lo que voy a aprender?
¿Es Ud. profesor?
- Algo parecido señor,
vendo libros de ocasión,
como por ejemplo de cocina, que le pueden ayudar,
- Haber, pare, ¿como que me tengo que duchar?
No ve que estoy mas pobre y se viene de mí a burlar…….
- ¡No déjeme explicar!
Solo vendo libros sin uso….
- Ahhh, además me trata de viejo sucio,
¡Se me va de aquí desgraciado,
y no vuelva más por este lado!
- Adiós, - rezongó el vendedor - Viejo sordo y lerdo.
- Claro que si estoy cuerdo,
¿Si no como podría vivir,
o ud. cree que estoy senil?
- Sabe, me cayó bien - reflexiono el visitante - así que le dejo un libro de regalo,
tome se lo entrego en su mano.
- ¡Ayuda, ayuda, me quiere pegar con un palo!
El pobre sordo al entender mal,
se puso a despotricar.
- Sal, antes que llame a la autoridad,
para que termine tus días de maldad.
- Ud. Esta loco, esta loco….
- Haber paren un poco,
dijo un policía,
que hacia su vuelta del día.
- Dígame, que le pasa con el viejo.
- Nada autoridad solo daba un consejo,
de compra de mis artículos.
De ahí saltó el sordo ridículo,
Y le dijo al policía sollozando:
- Este hombre estaba abusando
de buena fe y acogida.
Por lo que le respondió el policía
- No se preocupe señor,
a estos tipos me los llevo yo.
El funcionario del orden con enojo miró
al visitante que no le agració.
- Pesca – le dijo - tus porquerías,
porque nos vamos pa` la Comisaría.
El viejo quedó solo nuevamente,
pero como esto fue de repente,
se le olvidó apagar el fogón,
y un gran incendio se formó,
llegando los bomberos,
tratado de socorrerlo a el primero,
lo trataban de sacar.
El Superintendente que no lo hacia mal,
era de los mismos malos para escuchar,
así que cuando le quiso hablar,
al preguntar si estaba con alguien más,
El abuelo dijo – No, yo no empecé a fumar,
el humo sale de la cocina, por favor vaya a ver…..
- ¡Esta allá - dijo el bombero -su hija Isabel!
Entonces iré a ver y rescatarla….
- A ya gracias vaya no mas a apagarla,
que no quiero que se me queme lo poco y nada…..
- Porque no me dijo antes que estaba embarazada…..
- Si yo también – dijo el anciano - creo que esta la embarrada…
El bombero apresurado y con valentía,
buscó la victima que no existía,
entonces en las llamas se quedó,
y con gritos de auxilio exclamó:
¡Hay me quemo, me quemo y no encuentro a nadie en el lugar!
El viejo sordo escuchó, que lo había terminado de apagar.
Salió a los bomberos a decirles,
que su Jefe estaba bien, y ningún problema ya existe,
Confiado el vejete,
entró cuando de repente,
se les derrumbó encima la casa,
quedando después solamente brazas.
Por no saber oír,
solo escuchar,
lo que decía su pensar…..
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